Copyright © Un Desconocido|
Design by Dzignine
Las aves vuelan /0/
lunes, 23 de septiembre de 2013

Sueño; Lucha interna: Mente vs Subconsciente.

*Cabe destacar que hay partes del sueño que no recuerdo;no me acuerdo porque estaba en el barco, no me acuerdo que estaba hablando con ella, no me acuerdo que paso después de que comenzamos a hablar sobre donde íbamos a parar juntos, entre otros sin fin de cosas. Pero en el momento que me desperté, tome el celular, abrí el memopad y comencé a redactar todo lo que recordaba. Lo que veis aquí, es gran parte de mi sueño en todo su esplendor. Otra cosa: yo nunca quise soñar con ella, pero desgraciadamente la ultima persona en quien pensé antes de caer en un sueño profundo fue en ella. Hubiera preferido uno de esos sueños irreales; con cualquier persona u objeto, a uno que se sintiera tan real como este; con ella de protagonista. No es que la odie. No la odio, pero solo hubiera preferido soñar otra cosa.*
——————————————————————————————————————————
Voy en un barco a toda marcha, suponiendo ir en secreto a Inglaterra. El barco se detiene. Supongo que he llegado a mi destino. Voy a proa y la encuentro, tan bella como siempre. La saludo, y charlamos un rato. Es el momento de salir, pero ella no lo hará. Me pasa su ruta, con destino a Nueva Zelanda y me obligan a abandonar el barco. Alguien me sujeta, e entonces intenta echarme del barco a fuerzas, y yo me rehusaba.
El me decía repetidas veces que no la merecía, que la dejara en paz, y yo me negaba. Entonces logro echarme del barco, como si así, al mismo tiempo, aceptara que no la merecía, que yo no era el indicado para ella.


Me encuentro en Londres, buscando salir rápido, con 4 mil dolares en el bolsillo y sin nada que hacer, voy a donde me recibirán, y allí me quedo.
Bristol. Trabajo unos varios días, y luego me dicen que tengo que perseguir mi destino. Tengo que perseguirla a ella. En estos momentos debe estar de parada en unas islas y en 2 días estará en Nueva Zelanda, para tomar un tren.
Voy a donde una venta de chatarras viejas, compro un "auto" que parece funcionar y voy a Londres como puedo. Me dirijo al aeropuerto y compro el vuelo a Nueva Zelanda de ultima hora y espero la hora para subir al avión.

Me encuentro en Nueva Zelanda. Tan perdido como siempre. Busco guías y direcciones; entonces consigo llegar a la estación del tren de Wellington. Me quedo en un hotel cercano.

Hoy sale el tren y se supone que ella debe estar en el. Es un viaje largo de 11 horas  con destino a Auckland así que debo prepararme. Entro y me siento, veo a todas las personas, tan metidas en sus asuntos.
Han pasado 3 horas desde que el tren se puso en marcha y la sigo buscando en mi vagón. Me desespero y le pregunto a alguien cuantos vagones tiene el tren. Tiene 7 vagones. Me paro, doy las gracias y comienzo a navegar entre los vagones. 

El tren se detiene, estoy en el 4to vagón y comienzo a pensar que ella no tomo el tren. Tomo aire y me calmo. Me siento y el tren vuelve a ponerse en marcha. En 6 horas llegaremos al destino y me pongo paranoico. Me paro y comienzo a navegar entre los vagones restantes con frenesí. Entonces, la suerte me mira y se apiada de mi. Me encuentro en el penúltimo vagón y la encuentro, tan bella como siempre. La miro, me mira. Me siento 2 asientos atrás de ella y ella voltea, sigue hablando con unas amigas y luego se detiene. Pasa a mi asiento y se sienta a mi lado y comienza hablarme. Y comenzamos a planear nuestro viaje juntos.——————————————————————————————————————————
A
unque en el sueño, la persona que me sacaba del barco se veía físicamente igual a alguien que conozco en realidad quien quería que abandonara el barco era yo mismo.

Me explico: Aunque físicamente mi mente pusiera a otra persona, en realidad 
—y técnicamente— quiere decir que yo mismo trato de obligarme —autoconvecerme— de eso. Hay una parte de mi que se revela a todo, a todo lo que paso; se rehúsa a perderla en si, como si temiera a perderse a si mismo si lo hiciera.

Con este sueño mi mente me hizo saber de la lucha interna que llevo dentro, y que esa parte que se rehúsa no se dará por vencida, y continuara su viaje en busca de ella. Es lo que quiere mi subconsciente. Es lo que quiero en el fondo. Aunque la realidad choque conmigo y me haga reflexionar. No debo hacerlo, pero quiero. Querer no es poder. Poder no es querer.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Que Opinas sobre esto?